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Biografía de Margaret Ajemian Ahnert

Margaret Ajemian Ahnert nació en la ciudad de Nueva York. Tiene una maestría en arte del Goucher College, una licenciatura en arte del Godart College y un posgrado en la Barnes Foundation.

Margaret Ajemian Ahnert

Ha desarrollado diversas carreras: productora de documentales para televisión, conferencista docente en el Metropolitan Museum of Arts y el Philadelphia Museum of Art. También ha enseñado apreciación artística en el programa Art Goes to School en escuelas primarias.

Tiene licencia de capitán de barco de cien toneladas y se dedica con entusiasmo a la caza y a la pesca. También es copropietaria de un Resort en Pennsylvania, EEUU.

Decide escribir “El puñetazo en la puerta”, su primer libro, luego de haber escuchado a lo largo de su vida los relatos de la infancia de su madre durante el genocidio armenio en Turquía. La obra fue traducida a más de diez idiomas, incluyendo el turco (el responsable de la edición turca fue encarcelado, ya que Turquía nunca reconoció el genocidio de los armenios y no permite la publicación de libros “anti-turcos”).

Como verán, Margaret no es especialista en historia, ni en el genocidio armenio, pero eso no afecta a la novela, que se concentra casi exclusivamente en relatar lo vivido por su madre.

Página web oficial de la escritora: http://www.margaretahnert.com.

Estimados lectores:

El viernes terminé de leer “De parte de la princesa muerta”, de Kenizé Mourad. Es un libro más que recomendable. A mí me resultó precioso en muchos aspectos. En primero lugar, porque aporta una gran cantidad de información histórica de los países por los que pasa la protagonista (Turquía, El Líbano, La India y Francia), de un período plagado de eventos, muchos de los cuales desconocemos. También me encontré con una novela perfectamente escrita, atrapante desde el principio hasta el final, con sus toques de drama y romanticismo.

Es muy evidente el estrecho vínculo entre la escritora y la protagonista (su madre, a quien no llegó a conocer) y también con los lugares y la historia de los países transitados. De hecho, Kenizé fue criada en París, pero actualmente vive en Estambul (Turquía), la tierra de su madre. Y el amor por esas tierras se siente en cada descripción. Además, el apellido artístico Mourad es en honor a los antepasados otomanos de su madre.

El único “inconveniente” es que el libro, por seguir el curso de la vida de la princesa Selma, abandona los países en los mejores momentos! Por ejemplo, al ser expulsada de Turquía la familia del sultán otomano, no vemos la enorme cantidad de trascendentales reformas que llevó a cabo Atatürk (Mustafa Kemal), el líder de la independencia, considerado padre de la Turquía actual.

Pero me generó tanta atracción el libro y la forma en que está escrito, que me impulsó a investigar más por mi cuenta. Así que estuve leyendo sobre Atatürk y sus reformas y sobre la independencia de La India y el papel de Gandhi. Creo que el hecho de que una novela atrape el lector y despierte la curiosidad de esa manera es más que valorable.

Ahora decidí mantenerme en la misma sintonía y elegí un libro sobre el genocidio armenio: “El puñetazo en la puerta”, de Margaret Ajemian Ahnert. Este tema siempre me intrigó, creo que porque cerca de la casa de mis padres hay una iglesia armenia, donde todos los años recuerdan el genocidio, con actos y pancartas. Además, el año que viene se cumplen 100 años del genocidio, así que es un bueno momento para aprender más sobre esta masacre de armenios realizada por los turcos en 1915.

El puñetazo en la puerta

El libro tiene la misma particularidad que el de la princesa otomana: fue escrito por la hija de una sobreviviente del genocidio, que vio morir a toda su familia, sufrió grandes penurias y finalmente logró escapar a Estados Unidos, donde rehízo su vida.

El libro me lo regalaron, pero no sé si es el que yo hubiera elegido para aprender sobre el tema. Primero y principal, porque la autora no es historiadora o especialista en el genocidio, sino profesora de arte. Además, por lo que leí hasta ahora, tampoco tiene un gran talento literario. Aunque tal vez yo sea demasiado crítica por el contraste que me genera con el anterior libro que leí… Ya les iré contando.

Saludos,

Mercedes

Estimados:

Hoy en el Clarín salió una nota sobre la publicación en español de un libro del estadounidense Henry Miller.

Leer

Parece que el autor de diversos polémicos libros también se interesó por analizar el fenómeno de leer en el baño, y escribió una especie de ensayo breve, criticando este hábito poco higiénico y que implica un bajo nivel de concentración en la lectura (según él).

No me interesa para nada analizar porqué la gente lee en el baño, pero les traigo a colación el tema porque al final de la nota se exponían los cinco motivos por los que, de acuerdo con Miller, la gente lee.

Para pensar con cuál o cuáles nos identificamos…

  • Para alejarnos de nosotros mismos.
  • Para armarnos de peligros reales e imaginarios.
  • Para mantenernos al nivel de nuestros vecinos o impresionarlos.
  • Para saber qué está pasando en el mundo.
  • Para pasarla bien u obtener un estímulo que nos permitirá una actividad mayor y más elevada y una existencia más rica.

Estimados lectores:

Hasta el momento “De parte de la princesa muerta” es excelentísimo. No me alcanzan las palabras para describir lo hermoso que me resulta este libro. Tal vez sea algo personal, pero encuentro la novela perfecta. Tiene todos los elementos que más me fascinan en la literatura, combinados de manera única.

Por empezar, es una novela histórica, uno de los tipos literarios que más disfruto leer. Expone hechos históricos relativamente recientes que me intrigan mucho, empezando en Estambul en 1920, con el fin de la segunda guerra mundial y la expulsión de los sultanes otomanos de Turquía. Después del exilio Selma, la protagonista, se muda con su madre a Beirut, donde vemos un mundo musulmán más occidentalizado, producto de la influencia francesa, pero que tiene también un alto grado de discriminación y conflicto interracial y religioso.

En este momento me encuentro en la tercer parte de la novela, en La India, a donde Selma se mudó para casarse con un rajá de una pequeña región. El país resulta completamente extraño para Selma, producto de visión de una irremediable pobreza, de la existencia de una cultura diferente, que excluye socialmente a muchas personas, con una religión predominante que no es la suya y con muy pocas libertades para mujeres como ella. Todo esto contrasta fuertemente con la libertad que Selma tuvo en Beirut.

Las descripciones de los lugares, las personas y las costumbres son imperdibles. Particularmente recorriendo Estambul se ve el amor de la protagonista por esta ciudad y por el país, sentimiento compartido por la propia autora, que vive allí. Con cada palabra uno se ve completamente envuelto en otros mundos, casi sintiendo estar allí. No les puedo explicar las ganas que dan de ver con los propios ojos esos palacios mágicos, preciosos paisajes, casas típicas, caminos, mercados…

La mente de la protagonista se expone de una manera tan clara, tan transparente, que no puedo evitar sentirme compenetrada con sus sufrimientos, sus alegrías y necesidades. Esto en parte es logrado por la relación personal entre la autora y la protagonista, que son madre e hija. Probablemente yo me haya sentido más identificada con la historia de la protagonista, primero por el hecho de ser de su mismo género, lo que ya de por sí implica una conexión especial con sus sentimientos e inquietudes, pero también por compartir algunas características de su personalidad.

A veces salgo a leer al mediodía, me siento en un banco en la Plaza de Mayo, y desaparezco en ese mundo mágico de sultanes en lujosos palacios, eunucos, príncipes y rajás transportados por elefantes. Pero no todo lujo y belleza; también hay mucha tristeza en la historia, no solo por la vida de reclusión e insatisfacción de Selma, la protagonista, sino también por todo lo que la rodea, particularmente la pobreza y las injusticias estructurales de La India.

Aclaro que al mediodía, después de estar una hora navegando por estos escenarios, volver a la realidad es bastante difícil…

Le paso un par de citas que me llamaron la atención:

El exiliado

De golpe es presa de la desesperación. Se arroja sobre un almohadón y se pone a sollozar. ¡Oh! ¡Cuánto detesta El Líbano! ¡Cómo odia a toda esa gente que la recibe en “su país”, los que pueden decir “los nuestros, nuestra tierra, nuestra patria” sin sentir ganas de llorar, todos los que pertenecen a alguna parte…! Jamás recuperará Estambul, ya no pertenecerá a nada, nunca más… todos estos días se ha mentido: sólo se puede luchar cuando se tiene una tierra sobre la cual combatir palmo a palmo, una tierra donde se pueda caer y levantarse. Pero cuando los que te rodean no despiertan en ti ningún eco, cuando tus manos no pueden coger nada que sea tuyo, cuando tus palabras están condenadas a no ser más que ruidos… ¿Cómo combatir? ¿Contra qué? ¿Contra quién?

Se ha dejado ilusionar: para el exiliado, los sueños no constituyen proyectos, son sólo huidas. Y pensar que se creía valiente, que despreciaba a todos los que se acomodaban a la “realidad”… ¿No será que el verdadero valor, tal como lo pretenden, consiste en aceptar? Ya no lo sabe, y además ni siquiera comprende para qué sirve el valor ni por qué hay que sonreír cuando se tienen ganas de gritar. Todo lo que sabe es que incluso los animales poseen una madriguera, un territorio, sin el cual mueren.

La religión

Marwan, que es un akkal, un iniciado en la jerarquía drusa, le dijo un día que religión y moral eran los medios más seguros para no encontrar jamás a Dios. “Mandamientos y prohibiciones –dijo-, son altas murallas que se levantan para alcanzar el cielo, pero cuanto más altas se alzan más se encoge el cielo, y pronto no se verá más que un cuadrado azul miserable, que no tiene nada de cielo, que sólo es un cuadrado azul. Nos hablan de escaleras de mármol y tronos de oro, un mundo tan muerto como su moral. No comprenden que el cielo es la vida en su multiplicidad infinita; ¿cómo iba a estar la vía hacia el infinito rodeada de murallas?”.

Saludos,

Mercedes

Biografía de Kenizé Mourad

Kenizé Mourad es en realidad es pseudónimo adoptado por Kenizé de Kotwara, hija de la princesa turca Selma Rauf y del rajá indio Amir al-Kotwara.

Kenizé Mourad

La madre de Kenizé, protagonista de la novela que estoy leyendo, se trasladó a París en 1939 para tener a su hija, haciéndole creer a su marido que la niña había nacido muerta, razón por la cual el rajá desconoció la existencia de su hija hasta después del fin de la Segunda Guerra Mundial.

Como la madre de Kenizé murió en 1941, el cuidado de la niña quedó encomendado a un criado que las acompañaba desde Estambul, de donde la familia imperial fue expulsada en 1924. Kenizé fue educada en un convento de monjas católicas, que la dieron en adopción a dos sucesivas familias.

Al alcanzar la mayoría de edad Kenizé comienza a buscar sus raíces viajando y a través de la lectura de textos musulmanes. En paralelo estudió psicología y sociología en la universidad parisina de La Sorbona. Ejerció el periodismo desde 1970 en el semanario francés Nouvel Observateur, especializándose en Medio Oriente y en el subcontinente indio. De esta forma, cubrió las guerras en El Líbano, el conflicto palestino-israelí y la Revolución iraní.

En 1987 publicó su primera novela, “De parte de la princesa muerta”, convertida en bestseller mundial, que narra la vida de su madre. En 1998 publicó la novela “Los jardines de Badalpur”, a través de la cual se acerca a la historia de la parte india de su familia.

En 2003 publicó “El perfume de nuestra tierra”, obra que recoge el testimonio de gente de Palestina e Israel, con el objetivo de denunciar el drama que allí se vive, y que ella pudo observar de cerca producto de su trabajo periodístico para el Nouvel Observateur. Su última obra (2010), “En la ciudad de oro y plata”, muestra la ocupación británica en 1856 de la ciudad india de Lucknow, con la resistencia ofrecida por sus pobladores.

Actualmente Kenizé vive en Estambul, y habla con fluidez turco, francés, inglés, árabe, urdu y español.

Estimados lectores:

El nuevo libro elegido es “De parte de la princesa muerta”, de Kenizé Mourad. Es una novela histórica que narra la vida de la princesa Selma Rauf Hanim, nieta del sultán otomano Murad V.

De parte de la princesa muerta

La novela inicia en 1918, con una Turquía que sufre las consecuencias de haberse involucrado en la Primera Guerra Mundial, lo que contribuye a la decadencia del imperio. La princesa Selma, con siete años, ve cómo su lujoso mundo se desmorona cuando ella y su familia son condenadas al exilio, debiendo partir hacia El Líbano.

Los avatares del destino la trasladarán a La India y luego a París, donde tendrá a su hija, la autora del libro. La particularidad de la obra es justamente esa, que fue escrita por la hija de la protagonista, en un intento por remontarse a sus raíces y conocer la historia completa de su familia, especialmente de su madre.

Los años en los que transcurre la novela están plagados de eventos, en Turquía y en el mundo, con lo cual promete ser interesantísima desde ese aspecto. Pasaremos por el Imperio Otomano en guerra, luego ocupado por los vencedores, y por la crisis civil interna que desencadena la expulsión del sultán. En El Líbano se verá la vida de los ricos en Beirut, su capital, ocupada por los franceses. La India, también dominada por un europeo (Gran Bretaña) mostrará las convulsiones previas a la independencia. Por último, en París viviremos la Segunda Guerra Mundial, en el momento de la conquista por parte de los alemanes.

Adicionalmente, la novela es una aproximación a aspectos sociales y culturales, viendo la vida de un palacio otomano, a una nobleza que ya no existe más, acercándonos a personajes únicos de una forma muy personal e íntima. Hasta el momento, las descripciones de personas, lugares, costumbres y creencias son tan perfectas que mientras leo me siento una sultana en un palacio turco.

Saludos,

Mercedes

Estimados lectores:

“El perfume” me hizo pensar muchísimas cosas mientras lo leía, y todavía me hace pensar otras tantas. Lo incomprensible es que dentro de la multiplicidad de ideas que me surgieron muchas parecerían ser contradictorias o mutuamente excluyentes, pero de alguna forma extraña conviven en mi mente. Por eso es más que valorable el efecto que logra el autor.Patrick Suskind

Seguramente cada uno lo interprete o lo pueda analizar de formas diferentes. No creo que haya UNA interpretación del libro. De hecho, puede que el propio autor al escribirlo haya tenido una visión completamente distinta de la nuestra, o que no haya tenido ninguna intención particular, y que todo lo que digamos sean especulaciones infundadas.

Antes de analizar a Grenouille, el personaje principal, a quien seguimos a lo largo de su corta vida, quisiera dejar como comentario general que me llamó la atención el contraste entre la visión de Francia de la obra y la que se extracta habitualmente de la época.

En la novela vemos la podredumbre de París, con malos olores por doquier: cuerpos muertos que despiden su hedor públicamente, basura, enfermedades, etc. Es irónico que esta sea precisamente la época de La Iluminación de Francia, bajo el reinado de Luis XV, cuando muchos de los mayores pensadores filósofos franceses surgieron.

Al margen de esta imagen de París y de Francia, lo que más llama la atención de la novela es Grenouille, a quien intentaré describir seguidamente, junto con algunas reflexiones que me fueron surgiendo.

Primeras características

Es un hecho objetivo que Grenouille es una persona sin olor propio, pero que tiene extremadamente desarrollado el sentido del olfato, pudiendo sentir los aromas más mínimos a kilómetros de distancia. Estas características biológicas lo han llevado a percibir al mundo de una forma diferente, asociando y definiendo todo por su olor.

Como se guía solo por el olfato, Grenouille no reconoce valores éticos y morales; para él lo único importante es el olor de las cosas y personas. En este afán de poseer los más hermosos olores Grenouille no tiene ningún tipo de tapujos, llegando hasta a matar sin culpa.

Dos Grenouille

En base a estos conceptos de la personalidad del protagonista, podemos ver a Grenuille de dos formas genéricas diferentes, aunque no necesariamente excluyentes.

Por un lado, podemos verlo como un ser maldito desde su nacimiento, poseedor de un don sobrenatural. Su obsesión por los olores y el arte del perfume lo vuelven indolente, convirtiéndose en un asesino solo por su arte. Este Grenouille no actúa por una necesidad de aprobación o de amor, sino simplemente porque su motor vital son los aromas bellos, que le permiten lograr el máximo deleite personal.

Por otro lado, se podría pensar a Grenouille como una víctima de la sociedad, como un niño solitario, abandonado por su madre y sus posteriores tutores, ignorado por sus compañeros y maltratado por sus empleadores. Esta carencia de afecto lo llevó a desconocer completamente el sentimiento de amor y a buscar a toda costa tener un vínculo con la realidad, al menos a través de los aromas. Es interesante que, ante este personaje frío, insensible y cruel, el lector llegue hasta a sentir compasión, por considerarlo una víctima torturada por la sociedad moderna.

Conceptos a analizar

A continuación quiero mencionar algunos ejes temáticos que podrían plantearse en la historia.

1 – Identidad

IdentidadDesde la visión de Grenouille, que percibe todos los olores y describe el mundo a través de la nariz, el hecho de que él mismo carezca de aroma podría interpretarse como que no tiene identidad, lo que a su vez equivaldría a no existir.

Sea por la dura vida que le ha tocado vivir, ignorado desde su nacimiento, o por una especie de maldición con la que nació, la falta de identidad de Grenouille es un hecho que él mismo reconoce como trágico y que debe ser remediado. Para Grenouille cada cosa tiene su aroma personal, que lo identifica y diferencia.

Grenouille termina llegando a la conclusión de que el olor es también lo que nos permite relacionarnos con los demás, por lo que su carencia de olor hace que pase desapercibido en la sociedad, como si no existiera.

En realidad esta conclusión suya no es del todo exacta, porque Grenouille no pasa desapercibido por completo; a sus compañeros de orfanato les inspira cierto temor, y a los adultos con los que se vincula posteriormente también, generándoles una sensación indescriptible, un deseo de estar apartados de él.

2 – Esencia

PerfumePara Grenouille los olores definen por completo cada cosa y persona. De alguna forma él logra identificar a cada elemento y ser que existe sobre la tierra por su aroma particular, aún sin conocer el nombre que se le asigna. Y los aromas no se repiten jamás, cada ser tiene su aroma personal.

Si lo viéramos un poco más metafóricamente, entenderíamos que todos somos distintos, que todos tenemos un conjunto de características (físicas y mentales) que nos hacen únicos. El olor sería la forma “objetiva” de Grenouille de captar esta esencia personal, más indescifrable para las personas carentes de su don olfativo.

3 – Indiferencia

IndiferenciaEs interesante que a través del olfato Grenouille logre no solo reconocer la cosa, sino también, en el caso de las personas, ver características de la personalidad del sujeto. Sin embargo, como Grenouille es completamente indiferente a los valores éticos, a las relaciones sociales y culturales. Solamente le interesa el olor por el olor mismo, sin implicancias posteriores o intereses subyacentes.

A Grenouille no le interesa absolutamente nada de lo que ocurre en su contexto: política, economía, cultura, relaciones humanas, problemas de las personas de su entorno, etc. Únicamente tienen valor para él los olores (conocerlos, identificarlos y eternizarlos).

En ese sentido, lo vemos a Grenouille como un ser transparente, que tiene como único movilizador el olor, y que, como un animal, se rige por el olfato, queriendo simplemente acercarse a los aromas bellos.

Si bien Grenouille parecería ser una persona indiferente, aislada del mundo voluntariamente, yo lo veo más bien como una persona comprometida con su causa personal y que haría cualquier cosa por lograr satisfacer sus deseos.

No debería asombrarnos tanto en la sociedad de hoy, donde los asesinatos por poder, sexo y dinero son tan comunes. Nos resulta tal vez inentendible asesinar por un olor, pero creo que debe ser por el hecho de que tener como movilizador el olfato es una característica animal, mientras que matar por deseos humanos como la codicia y la lujuria es más “normal”.

4 – Insatisfacción

Frases como la que cité en el último post nos muestran cómo la insatisfacción es una característica humana que también comparten las personas sin olor y sentimientos. Grenouille desea más que nada en el mundo poseer el olor de la joven más bella del mundo. Durante años ese es el objetivo que lo mueve.

Sin embargo, sabe que cuando logre poseerlo en algún momento se terminará la posesión, porque nada es eterno. ¿Y qué hará cuando se le termine el goce de haber logrado su objetivo? Esta es una eterna cuestión filosófica, la noción de que todo es finito, la dualidad de querer tener algo, pero sabiendo que ese algo se terminará y volveremos a estar “vacíos”.

El hombre en general siempre está insatisfecho, siempre hay algo que le falta, nunca está completo. En el caso particular de Grenouille, durante su estancia en la cueva había llegado a la “completitud” (en su caso olfativa), interrumpida al descubrir que él mismo carece de olor, obsesión que lo lleva casi a la muerte.

Posteriormente se fija como objetivo crear el mejor perfume del mundo, basado en el aroma de la joven más hermosa (olfativamente). Lograr ese máximo objetivo significó otra crisis existencial para Grenouille, llevándolo al final elegido, que no voy a develar.

5 – Falta de amor y aceptación social

AsiladoEs factible analizar la vida de Grenouille como una vida carente de amor: Abandonado por su madre al nacer, rechazado por diversos cuidadores, temido e ignorado por sus compañeros y denigrado y explotado por sus empleadores. Todos estos hechos (y no solamente el don del olfato y la carencia de olor propio) se podría pensar que generaron la personalidad extraña de Grenouille.

De esta forma podríamos pensar cómo es necesario para una persona crecer con contacto humano y con amor. Caso contrario, la persona se vería incapacitada de amar y sería siempre rechazada por la sociedad (con la consecuente potencialidad de psicopatías y asesinatos masivos de vírgenes).

Podría pensarse que Grenouille toma conciencia de esa carencia de amor y reconoce en la cueva que es ignorado por la sociedad por su falta de olor. Por eso, su intención a partir de ese momento es crear un perfume personal que le brinde aceptación social, que haga que la sociedad tome conciencia de su existencia.

Yo no estoy del todo de acuerdo con esta postura, porque el objetivo de Grenouille es meramente olfativo: a él le extraña no poseer un olor, porque sabe que todo el mundo tiene su olor propio, y se fija como objetivo crearse un aroma personal. Luego de desarrollar un primer olor humano desarrolla otros más, con distintos matices, que producen diferentes sensaciones en las personas, y que va alternando en función a sus objetivos.

Luego llega a la conclusión de que quiere poseer el olor más hermoso del mundo y disfrutarlo por siempre. Este sería el aspecto meramente egoísta de su meta, pero implícitamente subyace también el deseo de probar en la gente ordinaria el efecto del perfume, lo cual podría verse nada más como la manera de analizar la eficacia de su creación, o como una forma de lograr la aceptación social que le fue negada.

Mientras leía, yo me inclinaba más por la primera opción: probar la magnitud del perfume, para consagrar su éxito personal.

6 – El final

Si bien no voy a develar los hechos que ocurren en los últimos capítulos, por las dudas no lean esta parte los que piensen leer el libro…

El final de la novela me hace dudar un poco de las opiniones que me fueron surgiendo a lo largo de todo el libro. Parecería que finalmente Grenouille descubre que no le interesa inspirar amor en la gente a través de un perfume. Llega a esta conclusión porque reconoce que él no ama a nada ni a nadie. Es por esto que el hecho de que toda la gente lo ame, incondicionalmente y con locura, parecería no tener sentido para él, porque no representa nada en un ser sin sentimientos.

Durante su estadía en la cueva descubrió que la vida alejada de los seres humanos es tranquila, pacífica, por lo que el estado más paradisíaco posible es estar lo más lejos posible de la gente y vivir gozando los recuerdos de los olores.

Al final pareceríamos concluir que Grenouille odia a las personas, razón por la cual desarrollar un perfume mágico para enamorar a la gente no tiene ningún sentido.

Digo que parece contradecir mis opiniones porque esto indicaría que Grenouille no es del todo indiferente a lo que ocurre en el mundo, y que tiene algún tipo de sentimiento (que no sabría precisar del todo), y que definitivamente excede la mera percepción de aromas.

Lo veo más bien como una confirmación de la permanente insatisfacción. Grenouille logró su objetivo máximo, pudo hipnotizar a la gente con el aroma perfecto que creó. Ahora podría cosechar su éxito: lograr el amor incondicional de la gente, ser venerado como un dios por todo el universo, hacer cualquier cosa que se le ocurra.

Sin embargo, para Grenouille ya se alcanzó la meta; obtuvo el perfume, vio cómo se siente ser adorado por la gente, y no lo satisfizo. Luego de lograr el máximo éxito posible ya no tenía otros objetivos, lo que lo lleva a tomar la decisión que toma al final.

Opinión final

Al margen de las miles de interpretaciones y análisis posibles, el libro es más que recomendable. Es breve y concreto, está muy bien escrito, incentiva nuestra curiosidad y despierta interrogantes.

Saludos,

Mercedes

Estimados lectores:

Ya he terminado de leer “El perfume”, pero antes de hacer la reseña final quiero compartir una cita.

Aclaro, para los que no leyeron el libro ni vieron la película, que Grenouille, personaje principal de la obra, es un perfumista nato, que tiene el don del “olfato absoluto”, y que llega a enamorarse del aroma de las jóvenes vírgenes. En esa obsesión por poseer el aroma de una mujer en particular, la fragancia más hermosa de todas, nos transmite lo siguiente:

Grenouille se asustó. “¿Y si esta fragancia que voy a poseer… -se dijo- desaparece?” No es como en el recuerdo, donde todos los perfumes son imperecederos. El perfume real se desvanece en el mundo; es volátil. Y cuando se gaste, desaparecerá el manantial de donde lo he capturado y yo estaré desnudo como antes y tendré que conformarme con mis sucedáneos. ¡No, será peor que antes! Porque ahora entretanto habré conocido y poseído mi propia y magnífica fragancia y jamás podré olvidarla, ya que jamás olvido un aroma, y durante toda la vida me consumirá su recuerdo como me consume ahora, en este mismo momento, la idea de que llegaré a poseerlo… ¿Para qué lo necesito, entonces?”

Este pensamiento fue en extremo desagradable para Grenouille. Le aterraba que la fragancia que aún no poseía dejara de ser suya irremisiblemente cuando la poseyera.

Saludos,

Mercedes

Estimados lectores:

Avanzando con “El perfume”, les comento que el protagonista es muy particular. Algunos podrán pensar que por estar obsesionado con los olores y carecer absolutamente de sentimientos, es un loco. Lo que es claro es que es un hombre extraordinario, fuera de lo común. Por eso uno no logra vincularse con él, al menos no a través de los sentimientos, que él no tiene.

Lo que destaco es que su conducta es perfectamente coherente (dentro de esa exótica personalidad y forma de ser definida por el autor). Su único interés es el olfato: conocer aromas, aprenderlos, descifrarlos, crearlos y recrearlos eternamente en su mente. Vive a través de su nariz. Nada más le importa, solo oler, como vemos por estas frases suyas:

“Pero no era eso lo que quería. No tenía intención de erigirse en competidor de Baldini ni de ningún otro perfumista burgués. Su ambición no era amasar dinero con su arte, ni siquiera pretendía vivir de él, si podía vivir de otra cosa. Quería exteriorizar lo que llevaba dentro, sólo esto, expresar su interior, que consideraba más maravilloso que todo cuanto el mundo podía ofrecer”.

Todavía me falta para terminar el libro, pero hasta ahora me quedo con las imágenes de París y de la gente, particularmente con las inmundicias que Grenouille capta a través del olfato, pero que implican más que malos olores; son una muestra de la calamidad humana.

También quiero indagar un poco sobre la época en la que se desarrolla la novela (alrededor de 1750), al menos para tener el marco histórico, que en Francia fue siempre conflictivo.

Saludos,

Mercedes

Biografía de Patrick Süskind

Patrick Süskind es un escritor y guionista de cine, nacido en 1949 en la localidad bávara de Ambach, en Alemania.

Su padre, Wilhelm Emanuel Süskind, escritor, periodista y traductor, trabajó durante largo tiempo en un periódico alemán, y alcanzó cierto reconocimiento local por haber sido coautor de una colección de ensayos del lenguaje en la era nazi. Patrick Suskind

Realizó estudios de Historia Medieval y Moderna en la Universidad de Múnich y en Aix-en-Provence entre 1968-1974, aunque nunca se graduó. Apoyado económicamente por sus padres, se mudó a París, donde escribió principalmente breves guiones cinematográficos.

Su primera obra que alcanzó reconocimiento fue un monólogo teatral titulado “El contrabajo”, estrenado en Múnich en 1981, originalmente pensado como obra de teatro radial. La obra en la temporada 1984/85 ofreció 500 representaciones, convirtiéndose así en la pieza de teatro de idioma alemán con mayor duración en cartel, todavía representándose en teatros alemanes e internacionales.

En la década de 1980 también tuvo éxito como guionista televisivo, llegando a ganar un premio del Departamento de Cultura Alemán en 1996.

Sin embargo, alcanzaría verdadero reconocimiento en su país e internacional con su primera novela, “El perfume” (1985), que estuvo 9 años entre los bestsellers de Alemania, y que hasta fue llevada al cine en 2006.

Actualmente Süskind vive entre Munich y París prácticamente como un ermitaño: No concede entrevistas, no aparece en público, ha rechazado diversos premios y existen muy pocas fotografías suyas.

Obras

El contrabajo, 1981

El perfume, 1985

La paloma, 1988

La historia del señor Sommer, 1991

Tres historias y una consideración

Un Combate y otros relatos, 1996

Sobre el Amor y la Muerte, 2006

Guiones

La más normal locura, 1980, con Helmut Dietl

Mónaco Franze, 1982, con Helmut Dietl

Kir Royal, 1986, con Helmut Dietl

Rossini – o la pregunta asesina, quién duerme con quién, 1997, con Helmut Dietl

De la Búsqueda y Encuentro del Amor, 2005, con Helmut Dietl

La muchacha de rojo, 2005

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