Skip navigation

Estimados lectores:

He comenzado a leer “El primer hombre”, de Albert Camus.

El primer hombre

La obra es interesante no solo por ser autobiográfica, sino también por haberse editado tomando como base el manuscrito inconcluso que Camus tenía en su poder cuando murió (antes de los 50 años en un accidente de auto).

En la edición que tengo se acompañan algunas páginas del manuscrito, para confirmar que la tarea de su edición no fue sencilla. Resulta que Camus, además de tener una letra bastante indescifrable, había realizado una gran cantidad de anotaciones marginales, tachaduras, correcciones e incorporaciones de páginas inconexas. Además, encontramos algunas inconsistencias en el relato (cambios de nombre de los personajes, datos de la historia, etc). Todas las notas están referenciadas en el libro, junto con la mención de las palabras no descifradas y de las inconsistencias.

A continuación la síntesis, según la contratapa del libro:

El “hombre” del título es tal vez el padre del niño Jacques Cormery, protagonista de esta historia. Pero poco se sabrá de este padre emigrante, que murió en el frente de la primera guerra mundial y que se había casado con una menorquina analfabeta y casi muda con la que apenas tuvo tiempo para tener dos hijos. El verdadero primer hombre es el hijo: sin padre, educado en un miserable barrio de las afueras de Argel por una abuela autoritaria, que le inflige castigos corporales ante una madre impotente, exhausta por su trabajo “en casas ajenas”, ¿cómo y por qué caminos llegó este niño indigente a convertirse en Premio Nobel de Literatura? Esta “obra maestra”, como la calificó Jorge Semprún, contesta estas preguntas.

Hasta ahora el libro es increíble. La historia, además de excelente desde donde se la mire, es auténtica, porque, si bien no está narrada en primera persona, es evidente que se describen hechos que ocurrieron realmente. Camus refleja con sencillez su verdadera historia, esa niñez tan pobre, aunque solo en el sentido material, ya que Camus siempre recordará sus años en Argelia como los más felices de su vida, necesitando apenas la compañía del sol y las olas.

Saber que ese pequeñito que corre desnudo por la playa será Albert Camus, un escritor de una profundidad inigualable, reconocido mundialmente y ganador del Premio Nobel, hace que se me ponga la piel de gallina, llenándome de tristeza, esperanza y ternura, todo al mismo tiempo.

Les dejo una foto de Albert Camus de pequeño.

Camus niño

Si bien publiqué hace poco la biografía de Camus, como este libro es en gran medida autobiográfico, incorporo una breve síntesis, extraída del propio libro.

Biografía Albert Camus

Nació en Argelia en 1913, en una paupérrima familia de emigrantes. Con gran dificultad realizó sus estudios primarios y de magisterio. Tras trabajar un tiempo como redactor en un diario argelino, se traslado a París. Escribió libros tan fundamentales en nuestra cultura como “La peste”, “El extranjero” o “El mito de Sísifo”, por los que en 1957 recibió el Premio Nobel de Literatura. Falleció prematuramente en 1960, en un accidente de circulación, poco después de declarar a un periodista: “Mi obra aún no ha empezado”.

Estimados lectores:

Quiero compartir con ustedes un pensamiento de Mario Vargas Llosa, expuesto el viernes pasado en AdnCultura, en relación a la obra de teatro que está representando, basada en el Decamerón de Boccaccio:

 “Enfrentados a una realidad intolerable (la ciudad atacada por la peste), siete muchachas y tres varones consiguen escapar de ella mediante la fantasía, transportándose a un mundo hecho de historias que se cuentan unos a otros y que los llevan de esa lastimosa realidad a otra, de palabras y sueños, donde quedan inmunizados contra la pestilencia.

¿No es esta situación el símbolo mismo de la razón de ser de la literatura? ¿No vivimos los seres humanos desde la noche de los tiempos inventando historias para combatir de este modo, inconscientemente muchas veces, una realidad que nos agobia y resulta insuficiente para colmar nuestros deseos?

La circunstancia que sirve de marco a los cuentos del Decamerón no puede expresar mejor la naturaleza de lo teatral: representar en un escenario algo que, mientras dura, es vida que reemplaza a la vida real, a la vez que la refleja con sus carencias y añadida de lo que nuestras necesidades y urgencias quisieran que tuviera para colmarnos y hacernos gozar de ella a plenitud”.

Estimados lectores:

He terminado de leer “Reinas Malditas”, de Cristina Morató.

A continuación, la síntesis de la historia de las dos reinas que me quedaron pendientes.

Victoria

Reina Victoria“La viuda de un imperio”

Nacimiento: 1819, Londres.

Padres: Príncipe Eduardo (duque de Kent) y Princesa alemana Victoria de Sajonia-Coburgo.

Marido: Su primo, Alberto de Sajonia-Coburgo.

Título: Reina del Reino Unido y Emperatriz de La India.

Hijos: Victoria, Eduardo, Alicia, Alfredo, Elena, Luisa, Arturo, Leopoldo y Beatriz.

Muerte: 1901, Isla de Wight (Gran Bretaña), de muerte natural a los 82 años.

Rasgos característicos: Llegó a Reina a los 18, luego de la muerte de su tío. Tuvo una madre extremadamente controladora, de la cual Victoria pudo desprenderse al llegar a reina. Estuvo toda su vida perdidamente enamorada de su marido, fallecido mucho antes que ella, y por quien lloraría hasta el final de sus días. Formó una gran familia: 9 hijos, 42 nietos y 37 bisnietos. Sus descendientes llegaron a los tronos de España, Alemania y Rusia. Por una deformación genética, trasladaría a sus descendientes el gen de la enfermedad de hemofilia.

 Alejandra Romanov

Alexandra Romanov“La última zarina”

Nacimiento: 1872. Darmstadt, Alemania.

Padres: Princesa Alicia de Gran Bretaña (hija de la Reina Victoria) y el Duque de Hesse.

Marido: Nicolás II, último zar de Rusia.

Título: Zarina de Rusia.

Hijos: Olga, Tatiana, María, Anastasia y Alexei.

Muerte: 1818. Ekaterimburgo, Rusia. Fue brutalmente asesinada por los bolcheviques, junto con toda su familia.

Rasgos característicos: Casada por amor con su primo Nicolás, heredero al trono de Rusia. Fue siempre muy tímida, pero con un carácter dominante, llegando a ejercer una enorme influencia en su marido y en el gobierno. Influyó de alguna manera en la caída del gobierno por este excesivo control sobre el zar, por el desconocimiento de la verdadera situación de su pueblo y por la creencia ciega en los poderes mágicos de Rasputín. Sintió culpa toda la vida por trasladarle a su único hijo varón, el heredero, la hemofilia, proveniente a su vez de su abuela la Reina Victoria.

Comentario final

El libro es excelente por donde se lo mire: está muy bien escrito (idioma original: español), tiene fotos que acompañan las historias, cita amplias fuentes confiables, es atrapante de principio a fin, y cada una de las historias nos introduce en vidas y mundos completamente diferentes.

Además, luego de ver algunos videos de la autora, que están en su página web, me produjo una simpatía enorme.

Saludos,

Mercedes

Estimados lectores:

Del libro “Reinas malditas”, de Cristina Morató, ya he leído sobre la vida de las cuatro primeras reinas analizadas: Isabel de Baviera (Sissi), María Antonieta, Cristina de Suecia y Eugenia de Montijo. Ahora me quedan la Reina Victoria de Inglaterra y la última zarina, Alejandra Romanov.

A continuación les hago una pequeña descripción de cada una de las reinas, ordenadas según cómo fueron apareciendo en el libro.

En realidad, si las agrupáramos cronológicamente por su fecha de nacimiento tendríamos el siguiente orden: Cristina de Suecia (1626), María Antonieta (1755), la Reina Victoria (1819) Eugenia de Montijo (1826), Sissi (1837) y Alejandra Romanov (1872). No sé cómo determinó la autora el orden de las historias. Sí entiendo la selección de reinas, porque de alguna u otra forma sus historias están conectadas o tienen similitudes entre sí.

La que veo más apartada del resto, no solo cronológicamente, es la vida de Cristina de Suecia.

Más allá del ordenamiento y de la selección de historias, el libro me parece excelente, muy bien escrito, consigue mostrar la época de cada una de las reinas y sus sentimientos, basándose en documentos dejados por las propias protagonistas o por sus contemporáneos.

Cuando termine de leerlo haré un comentario más completo.

Isabel de Baviera (Sissi)

“Una extraña en la corte”Sissi

Nacimiento: Munich, Baviera. 1837.

Padres: Maximiliano de Baviera y Ludovica de Baviera.

Marido: Francisco José I de Austria

Títulos: Emperatriz de Austria, Reina de Hungría, Bohemia, Croacia, Eslavonia, Dalmacia, Galicia, Lodomeria e Iliria.

Hijos: Sofía (muerta de niña), Gisela, Rodolfo (suicidado) y María Valeria.

Muerte: Ginebra. 1898. Asesinada por un fanático.

Rasgos característicos: Padecía de anorexia nerviosa (no conocida en la época), detestaba Austria, con el excesivo protocolo de la corte, sufrió constantes ataques de su suegra.

María Antonieta

“La reina desdichada”Maria Antonieta

Nacimiento: Viena. 1755.

Padres: Francisco I, emperador de Sacro Imperio Romano Germánico, y María Teresa I, archiduquesa de Austria, Reina de Hungría y de Bohemia.

Marido: Luis XVI, futuro Rey de Francia.

Título: Reina de Francia.

Hijos: María Teresa, Luis José, muerto de niño, Luis Carlos y María Sofía, también muerta de niña.

Muerte: París. 1793. Guillotinada en la Revolución Francesa.

Rasgos característicos: Se casó muy joven con el delfín de Francia, se la acusó permanentemente de frívola y derrochadora, ganándose el odio del pueblo y de la corte francesa. En realidad ella deseaba únicamente tener hijos y vivir tranquila, apartada de las obligaciones y el aburrimiento de la corte.

Cristina de Suecia

“Un espíritu indomable”Cristina de Suecia

Nacimiento: Estocolmo. 1626.

Padres: Gustavo II Adolfo y María Leonor de Brandeburgo.

Marido: Nunca se casó.

Título: Reina de Suecia.

Hijos: No tuvo hijos.

Muerte: Roma. 1689. Muere a sus 62 años de una enfermedad.

Rasgos característicos: Llegó al trono de niña, luego de la muerte de su padre, Rey de Suecia, quien la había criado como a un hombre. Se la consideró siempre excesivamente masculina. Su reinado fue próspero, pero abdicó a los pocos años para dedicarse a viajar y promover el arte y la cultura. Se convirtió al catolicismo (Suecia era protestante). Era muy apasionada y se le reconocieron tendencias lésbicas.

Eugenia de Montijo

 “Un trágico destino”Eugenia de Montijo

Nacimiento: Granada. 1826.

Padres: Manuela Kirkpatrick y Don Cipriano, Conde de Tebas.

Marido: Luis, Napoleón III, sobrino de Napoleón Bonaparte.

Título: Emperatriz de Francia.

Hijos: Luis Napoleón.

Muerte: Madrid. 1920. Falleció a los 94 años, habiendo pasado sus últimos años viajando, a pesar de estar sola, luego de la muerte de todos sus seres más queridos.

Rasgos característicos: Sufrió las permanentes infidelidades de su marido. Luego de que su gobierno fuera depuesto debieron exiliarse a Inglaterra. Fue amiga de la Reina Victoria de Inglaterra, y también llegó a conocer a Sissi y a su esposo, Francisco José. Tanto Eugenia como su marido buscaron toda su vida ayudar a los pobres y enfermos. Durante su reinado Francia creció mucho en educación e infraestructura.

Biografía de Cristina Morató

A continuación la biografía de la autora de “Reinas malditas”, según su página web oficial (http://www.cristinamorato.com/).

Cristina Morató2

Cristina Morató nació en Barcelona en 1961, donde estudió periodismo y fotografía. Desde muy joven ha recorrido el mundo como reportera, realizando numerosos artículos y reportajes. Tras pasar largas temporadas en países de América Latina, Asia y África donde trabajó para la Cooperación Sanitaria Española en la actual República Democrática del Congo, en 2005 viajó por primera vez a Oriente Próximo visitando Siria y más tarde Jordania. Durante estos años alternó sus viajes con la dirección de programas de televisión, trabajo que decidió abandonar para dedicarse a escribir sobre la vida de las grandes viajeras y exploradoras olvidadas por la historia. En busca de sus rastros, recorrió más de cuarenta países. Los documentos, libros y datos encontrados durante el camino le permitieron escribir Viajeras intrépidas y aventureras (2001), Las Reinas de África (2003), Las Damas de Oriente (2005) y Cautiva en Arabia (2009).

Interesada por descubrir el lado más humano y menos conocido de las grandes divas del siglo XX, entre ellas Maria Callas o Coco Chanel, ha publicado Divas rebeldes (2010).

Reinas malditas (2014) es su último libro del que ya se han vendido más de 50000 ejemplares y va por su sexta edición. En él cuenta las apasionantes vidas de seis reinas y emperatrices marcadas por la tragedia que no pudieron elegir su destino.

Además, Cristina Morató es miembro fundador y actual vicepresidenta de la Sociedad Geográfica Española y pertenece a la Royal Geographic Society de Londres.

En la actualidad tiene una columna de opinión mensual titulada Entre Nosotras en el suplemento femenino Mujer de Hoy. También escribe series de biografías en la revista Hola -Aventureras de Película, Vidas Rebeldes y Mujeres de Leyenda- y vive volcada en la escritura.

Obras

Viajeras intrépidas y aventureras

Las reinas de África

Las damas de Oriente, grandes viajeras por los países árabes,

Cautiva en Arabia

Divas Rebeldes

Reinas Malditas

Estimados lectores:

En el día de ayer terminé de leer las dos obras que me habían quedado pendientes, que acompañan a “The importance of being Earnest” (“La importancia de llamarse Ernesto”: “Salomé” y “Lady Windermere´s fan”.

Ambas son dramáticas, nada que ver con el estilo risueño de “La importancia de llamarse Ernesto”. “Salomé”, es una pequeña ventana en el tiempo, mostrando una conocidísima escena de la época de Herodes, cuando su hija, Salomé, se encuentra con el prisionero de su padre, Jokanaan (Juan el Bautista) y termina pidiendo la cabeza del profeta en una bandeja. Usa un estilo de diálogo antiguo, así que cuesta un poco más leerla.

“Lady Windermerere´s fan” me gusto más, porque retrata, al igual que “La importancia de llamarse Ernesto”, escenas de la alta sociedad londinense, aunque esta vez de manera dramática y hasta angustiosa. Se desarrolla en el día del cumpleaños de la joven Lady Windermere, quien descubre, no solo que su reciente marido le está siendo infiel hace varios meses, sino además que lo sabe “toda la sociedad”, lo cual es aún peor.

El próximo libro elegido me lo regaló mi jefa la semana pasada por mi cumpleaños: “Reinas malditas”, de Cristina Morató, que narra las trágicas vidas de seis altas gobernantes: La emperatriz Sissi, María Antonieta, Cristina de Suecia, Eugenia de Montijo, Victoria de Inglaterra y Alejandra Romanov.

650_L388712.jpg

Acompañan al libro fotos o retratos de cada una de las reinas, lo cual para siempre es un plus cuando se trata de personajes históricos.

Comencé por la primer gobernante: Sissi, Emperatriz de Austria, Reina de Hungría. El personaje de Sissi lo conozco de las hermosas películas alemanas, protagonizadas por la divina Romy Schneider. Son películas viejas, que vi gracias  a mi abuela, que muestran, de manera excesivamente rosa, la vida de Sissi. Yo sabía que la realidad distaba mucho de la felicidad inocente y eterna plasmada en la película, pero no hasta qué extremo. Ya las primeras páginas del libro nos introducen un panorama bastante más sombrío, que estimo empeorará de manera exponencial con el correr de las páginas.

Saludos,

Mercedes

Estimados lectores:

Hace un par de meses que empecé a interesarme por la poesía. Hasta ahora me resultaba en general incomprensible. Leer poesía no es como leer una novela; hay que prestar más atención, saber interpretar las metáforas, o al menos tener la mente más abierta.

Para entrenarme en la lectura de la poesía comencé a leer atentamente todos los viernes las poesías que salen publicadas en Adn Cultura, leyéndolas las veces que fuera necesario hasta entenderlas.

Les paso la poesía de ayer, que me pareció divina. El autor es Paul Éluard (1895-1952), y se puede leer en su “Antología de la poesía surrealista”.

Cuando te levantas…

Cuando te levantas el agua se despliega

Cuando te acuestas el agua se expande

 

Eres el agua desviada de sus abismos

Eres la tierra que echa raíces

Y sobre la cual todo se asienta

 

Produces burbujas de silencio en el desierto de los ruidos

Cantas himnos nocturnos en las cuerdas de arcoíris

Estás en todas partes suprimes todas las rutas

 

Sacrificas el tiempo

A la eterna juventud de la llama exacta

Que vela la naturaleza al reproducirla

 

Mujer tú engendras un cuerpo siempre igual

El tuyo

 

Tú eres la semejanza

Estimados lectores:

El siguiente libro es la obra de teatro “The importance of being Earnest”, de Oscar Wilde. La traducción en castellano sería “La importancia de llamarse Ernesto”, pero en inglés tiene más gracia el título, porque juega con el nombre “Ernest” y el adjetivo “earnest” (sincero), palabras que se pronuncian igual y que están altamente vinculadas con la trama de la obra.

The Importance of Being Earnest

El libro además tiene otras dos obras de Wilde: “Salomé” y “Lady Windermere´s fan” (El abanico de Lady Windermere). Las tres son muy cortas, se leen en un rato. Para los que tienen alguna noción de inglés, tranquilamente pueden leerse en el idioma oiginal.

La obra principal ya la leí y me gustó mucho. Es una simpática comedia de enredos, protagonizada por unos jóvenes de la alta sociedad londinense: Jack y Algernon. Ambos llevan una inocente doble vida, pero de diferentes maneras.

El primero posee una considerable fortuna, heredada del hombre que lo adoptó de bebé (desconoce quiénes son sus verdaderos padres), y se está enamorado perdidamente de una muchacha de alcurnia de la ciudad. Vive en el campo con Cecily, una jovencita de quien es guardián, y se ha inventado un problemático hermano llamado Ernesto, para tener la excusa de ir a la ciudad periódicamente a distraerse y ver a su amada. Es por es que cuando está en la ciudad adoptó el nombre de Ernesto.

Algernon, por otro lado, es de la alta sociedad, pero sin dinero. Él también, cuando desea escapar de la monotonía de su vida recurre a su imaginario y enfermo amigo Bunbury.

La historia se comienza a enredar cuando Jack (alias Ernesto) le propone matrimonio a la joven que quiere, quien asegura que lo ama por el nombre que tiene (“una persona llamada Ernesto (honesto) no puede ser falsa”). Todavía se complica más la historia cuando la madre de la joven enamorada se opone rotundamente a que su hija se case con un hombre sin “pedigrí”.

A continuación la escena se traslada al campo, donde se potencian las confusiones Ernestísticas.

La obra es muy simpática y graciosa, un humor inocente. Fue una lectura refrescante después de las intrigas políticas y las decapitaciones de Enrique VIII.

Las otras dos obras que tiene el libro me parece que son más dramáticas (Salomé es un drama bíblico que estuvo prohibido en Inglaterra cuando se publicó).

Saludos,

Mercedes

Oscar Wilde

Estimados lectores:

Ayer he terminado de leer “Las seis esposas de Enrique VIII”, de Antonia Fraser. La historia me resultó fascinante, particularmente porque hace poco leí una novela sobre Isabel I, hija de Enrique VIII, así conocer la historia del padre (y de la madre) me permitió completar de alguna manera la historia de la hija (tal vez hubiera sido más lógico leer primero el libro de Enrique VIII y después el de Isabel…).

La novela comienza en 1485, con el nacimiento de Catalina de Aragón, hija de los reyes católicos de España, futura reina de Inglaterra, y termina en 1557, con la muerte de Ana de Clèves, cuarta esposa de Enrique VIII.

Las seis esposas Enrique VIII

A lo largo de esos 72 años nos acercamos a la intimidad de la corte Tudor, concentrándose la autora particularmente en las esposas del rey, aunque sin descuidar la ambientación y la minuciosa descripción del contexto, con los conflictos políticos y bélicos de Europa.

Vemos pasar por los brazos de Enrique a sus seis sucesivas esposas, recordadas muchas veces por los finales de cada una: Divorciada, asesinada, muerta, divorciada, asesinada, muerta…

El libro aporta muchísimos detalles sobre la vida del rey y de cada una de sus esposas, con amplísimas referencias bibliográficas, citadas todas al final del libro. Así que parecería ser información confiable, aunque no deja de asombrarme que la visión de la autora de algunos personajes que siempre se muestran negativamente, como Ana Bolena, sea mucho más benévola.

Las seis esposas

La primera esposa de Enrique VIII es la española y ultra católica Catalina de Aragón, con quien más tiempo estuvo casado el rey. Catalina en realidad fue destinada a los 16 años a casarse con Arturo, el hermano mayor de Enrique VIII, quien murió a los pocos años de casarse. Desde la muerte de Arturo hasta el matrimonio con su hermano, Catalina vivió unos años muy duros (duros para una princesa española), porque su suegro no tenía ningún interés en que la joven viuda tuviera una vida apacible y cómoda.

Seis esposas

Su vida da un vuelco favorable cuando muere el rey Enrique VII, asume su hijo, y este la desposa. Vivieron un largo matrimonio (más de 20 años), durante los cuales Catalina dio apoyo como reina y como esposa. Lamentablemente, en todos esos años Catalina no logró producir lo que tanto anhelaba Enrique y el pueblo: un heredero varón (Catalina perdió muchos bebés y solo logró tener una hija sobreviviente, María).

Mientras su matrimonio se desgastaba, Enrique tuvo varias amantes menores, sin nunca pensar en dejar a la mujer. Todo cambió cuando conoció a la seductora Ana Bolena. Pero para poder casarse con Ana, Enrique debía separarse de Catalina (algo no tan sencillo en esa época). Conseguir la separación implicó asegurar que Catalina había consumado su matrimonio con Arturo (lo que implicaba, en principio, que no podría haber contraído luego matrimonio con un pariente sanguíneo).

El divorcio o, mejor dicho, la anulación del matrimonio, demandó años, debiendo romper Inglaterra sus relaciones con el Papa, sentando las bases del nacimiento de la iglesia anglicana.

La pasión de la nueva pareja real duró algo más de tres años. Los motivos que llevaron a Enrique VIII a desear la muerte de Ana Bolena son muchos: se la acusó de conspirar contra el trono, de planear atentados contra el rey, de brujería, adulterio y hasta de incesto. La realidad, al menos la planteada por la autora, es que Ana era inocente de todos los cargos. Su pecado era, al igual que el de su predecesora, no haberle dado al rey hijos varones (solo tuvo una hija, Isabel), y, lo que es peor, tener un carácter demasiado fuerte y altanero para estar al lado de un rey.

Al poco tiempo de ejecutar a Ana Bolena el rey contrajo un nuevo matrimonio, con Juana Seymour, quien luego de un breve reinado sería considerada su verdadero y gran amor, básicamente porque Juana combinó una serie de características muy positivas: era la sumisión personificada, tuvo una hijo varón, Eduardo VI, y murió días después de dar a luz, casi como mártir.Enrique VIII

Luego de un arduo proceso de selección, a Enrique lo empujaron a contraer un muy desafortunado matrimonio con Ana de Clèves, una muchacha importada de Clèves (sería hoy Holanda y Alemania). Si bien Enrique había recibido un retrato de Ana antes de casarse, cuando la vio personalmente quedó profundamente decepcionado. A los pocos meses de casarse se quejaba de no tener ningún interés sexual por Ana, y buscó un nuevo motivo para anular el matrimonio: ella tenía un supuesto pre contrato matrimonial.

Ana, al menos, pasaría sus últimos años en mejores condiciones que la otra despechada Catalina de Aragón. Mientras que Ana sería considerada como “la hermana” del rey, Catalina luchó siempre por aseverar la validez de su matrimonio, la separaron de su única hija y le quitaron de a poco todos los privilegios que tenía.

El siguiente matrimonio de Enrique, pasional y breve, fue con Catalina Howard, una muchacha bastante sociable, que había tenido conocidos amantes previos, y que luego de casada con el rey continuaría con sus galanteos poco decorosos. Además de discutir con el rey, Catalina causaría problemas por promover los cambios religiosos en Inglaterra.

Ejecutada Catalina Howard, Enrique contrae su último matrimonio con Catalina Parr, una mujer algo mayor que las anteriores, dos veces viuda, pero de conducta irreprochablemente pía. Catalina Parr más que esposa fue enfermera del rey, porque su salud estaba muy deteriorada (ya tenía más de 50 años y varios problemas de salud). Catalina cuidó abnegadamente del rey hasta su muerte, en 1547. Unos años después moriría ella también.

Dinastía Tudor

Acompañan al libro dos árboles genealógicos: el primero contiene los antepasados Plantagenet de Enrique VIII y cada una de sus reinas, mientras que el segundo es exclusivamente de la familia de Enrique VIII. Los consulté a ambos permanentemente, por la gran cantidad de personajes que hay en la historia, muchos con antepasados en común.

rosa Tudor

A través del árbol genealógico comprendí mejor cuáles eran los vínculos entre los personajes y cómo fue el paso del poder a través de los años.

Así vemos que la dinastía Tudor comenzó con Enrique VII, padre de Enrique VIII, quien a través de su matrimonio con Isabel logró la unión de las dos casas históricamente rivales de Inglaterra: Lancaster y York.

Continuó la dinastía Tudor con el hijo de Enrique VII: nuestro famoso amante del matrimonio, Enrique VIII.

Al morir Enrique VIII, en 1547, lo suceden sus tres hijos. Los dos primeros sucesores reinaron poco tiempo: en primer lugar Eduardo VI, hijo más pequeño de Enrique, pero único varón, y luego María, hija de su primer esposa. Es el reinado de Isabel I, hija de Enrique VIII y Ana Bolena, el más extenso, culminando con ella la dinastía Tudor.

Estimados lectores:

Quería comentarles que hace un par de días leí en Clarín que Mark Zuckerberg, creador de Facebook, anunció la creación de un “Club del Libro” on line, donde irá publicando los libros que está leyendo, para hacer y recibir comentarios de los lectores.

La página (“A year of books”) será moderada, lo que implica que los comentarios que reciba no se publicarán automáticamente, sino que alguien deberá aprobarlos primero.

La intención es leer y enriquecerse mutuamente, en particular en lo relacionado con el acercamiento a otras culturas, filosofías, políticas e historias. Por eso le interesa a Mark recibir feedback de la gente: opiniones sobre los libros que está leyendo, ampliación de información, comentarios, interpretaciones distintas, etc.

¿Les suena familiar todo esto? A mí por lo menos sí! No sé si Mark Zuckerberg se copió de mi blog o si yo fui una visionaria! Lógicamente, mi humilde blog casero no tiene la repercusión de cualquier cosa que pueda hacer el multimillonario creador de Facebook. La prueba está en que el primer libro que leerá Mark, “El fin del poder”, del economista venezolano Moisés Naím, luego del anuncia pasó del puesto 203 al 19 en la lista de best sellers de Amazon. En paralelo, esto también muestra cómo nos dejamos llevar por la moda que imponen unas pocas personas…

Saludos,

Mercedes

PD: “Las seis esposas de Enrique VIII” es interesantísimo. Si bien es largo, las páginas se van pasando con velocidad.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.