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Category Archives: Sin categoría

Estimados lectores:

Aquí les dejo algunas citas de “Los siete locos”, que ya estoy próxima a terminar.

Citas de “Los siete locos”

“Le parecerá mentira a usted que yo, yo que he venido a proponerle el asesinato de un hombre, le hable de inocencia, y, sin embargo, tenía veinte años y era un chico. ¿Sabe usted qué clase de tristeza es esa que le hace pasar a uno la noche en un asqueroso despacho de bebidas, perdiendo el tiempo entre conversaciones estúpidas y tragos de caña? ¿Sabe lo que es estar en un prostíbulo y de pronto contenerse para no llorar desesperadamente? Usted me mira asombrado, claro, veía un hombre raro, quizás, pero no se daba cuenta de que toda esa rareza derivaba de mi angustia que yo llevaba escondida en mí. Vea, hasta me parece mentira hablar con precisión como lo hago. ¿Quién soy? ¿A dónde voy? No lo sé. Tengo la impresión de que usted es igual a mí, y por eso he venido a proponerle el asesinato de Barsut. Con el dinero fundaremos la logia y quizás podamos remover los cimientos de esta sociedad”.


 

“-¿Y cree usted que ese crimen va a tener alguna influencia en su vida?

– Ésa es la curiosidad que tengo. Saber si mi vida, mi forma de ver las cosas, mi sensibilidad, cambian con el espectáculo de su muerte. Además, que tengo ya necesidad de matar a alguien. Aunque sea para distraerme, ¿sabe?”.


 

“- A pesar de todo es necesario injertar una alegría en la vida. No se puede vivir así. No hay derecho. Por encima de toda nuestra miseria es necesario que flote una alegría, qué sé yo, algo más hermoso que el feo rostro humano, que la horrible verdad humana. Tiene razón el Astrólogo. Hay que inaugurar el imperio de la Mentira, de las magníficas mentiras. ¿Adorar a alguien? ¿Hacerse un camino entre este bosque de estupidez? ¿Pero cómo?

– ¿Qué importa que yo sea un asesino o un degradado? ¿Importa eso? No. Es secundario. Hay algo más hermoso que la vileza de todos los hombres juntos, y es la alegría. Si yo estuviera alegre, la felicidad me absolvería de mi crimen. La alegría es lo esencial. Y también querer a alguien…”.


 

“Erdosain la contempló un instante con muda desesperación; y al final, recogió su mano. Iba a llevársela a los labios, pero una fuerza extraña chocó en su sensibilidad, y sollozando se desmoronó sobre la falda de la mujer.

Lloraba convulsivamente a la sombra de la intrusa erguida y de su mirada inmóvil en los sacudimientos de su cabeza. Lloraba aciegado, retorcida la vida de un furor ronco, conteniendo gritos cuyos desgarramientos incompletos renovaban su dolor horrible, y el sufrimiento brotaba del inagotablemente, se inundaba de más pena, una pena que subía en sollozos en su garganta. Así agonizó varios minutos, mordiendo su pañuelo para no gritar, mientras que el silencio de ella era una blandura en la que se recostaba su espíritu extenuado. Luego el sufrimiento gritante se agotó; lágrimas tardías brotaban de sus ojos, un ronquido sordo trajinaba en su pecho y encontró consuelo en estar caído así, con las mejillas mojadas, sobre el regazo de una mujer. Un enorme cansancio lo agobiaba, la figura de su esposa distante terminó por borrarse de la superficie de su pena, y mientras permanecía así, un encalmamiento crepuscular vino a resignarlo para todos los desastres que se habían preparado”.


 

“- Sí, es raro. A veces me parece que voy a encontrar en otra vida lo que falta en la mía. Y se le ocurre a uno que hay gentes que han descubierto el secreto de la felicidad… y que si nos cuentan su secreto nosotros también seremos felices.

– Mi vida, sin embargo, no es ningún secreto.

– ¿Pero usted nunca sintió la extrañeza de vivir?

– Sí, eso sí.

– Cuénteme.

– Fue cuando era muchachita. Trabajaba en una linda casa de la Avenida Alvear. Había tres niñas y cuatro sirvientas. Y yo me despertaba a la mañana y no terminaba de convencerme de que era yo la que me movía entre esos muebles que no me pertenecían y esa gente que sólo me hablaba para que yo la sirviera. Y a momentos me parecía que los otros estaban bien clavados en la vida, y en sus casas, mientras que yo tenía la sensación de estar suelta, ligeramente atada con un cordón a la vida. Y las voces de los otros sonaban en mis oídos como cuando una está dormida y no sabe si sueña o está despierta.

– Debe ser triste.

– Sí, es muy triste ver felices a los otros y ver que los otros no comprenden que una será desdichada para toda la vida. Me acuerdo que a la hora de la siesta entraba a mi piecita y en vez de zurcir mi ropa, pensaba: ¿yo seré sirvienta toda la vida? Y ya no me cansaba le trabajo, sino mis pensamientos. ¿Usted no se ha fijado qué obstinados son los pensamientos tristes?”.

Estimados lectores:

En el día de ayer he concluido “Marina”, de Carlos Ruiz Zafón. Antes de ofrecerles mis comentarios sobre el libro, quisiera ampliar la descripción de la trama, ya que lo que surge de la contratapa me parece muy limitado.

La historia

En la Barcelona de 1980, los errantes paseos de Óscar, un joven estudiante de internado, lo llevan a conocer a Marina, quien vive con Germán, su enfermo padre, en una antigua mansión señorial, hoy abandonada.

Óscar y Marina se dedicarán sin desearlo a develar el misterio que se esconde entre las callejuelas de Barcelona, que gira alrededor del cementerio de Sarriá, de macabras marionetas que parecen vivas, de olores perturbadores y de una siempre presente mariposa negra.

Para lograrlo deberán ingresar al mundo de Mijail Kolvenik, un científico e inventor, muerto en 1948, rodeado de extrañas circunstancias.

Si bien Marina es protagonista de la historia, y quien le da nombre al libro, la trama no pasa por ella. O quizás sí… Porque siguiendo a las mariposas negras, Óscar y Marina desarrollarán una amistad propia de aquellas almas solitarias que solo buscan compañía.

Comentarios

Ruiz Zafón nos intenta presentar en “Marina” una reflexión sobre la vida y la muerte, la soledad y la compañía, pero enmarcada en una historia que, a mi criterio, podría ser mucho más rica.

Quizás el problema es que esperaba otra cosa, una narración más parecida a la de “La sombra del viento”, y una historia más profunda y compleja. En “Marina”, en cambio, me encontré con una historia extraña, con giros predecibles, toques de surrealismo poco creíbles y algunas imágenes muy trilladas, como la de la misteriosa mujer con velo en el cementerio.

Tampoco me convenció el final, porque fuerza una reflexión, pretendiendo dejarnos pensando luego de esta bizarra historia.

Citas

“¿Qué clase de ciencia es ésa que es capaz de poner un hombre en la Luna pero incapaz de poner un pedazo de pan en la mesa de cada ser humano?”.

 “A lo mejor el problema no está en la ciencia, sino en quienes deciden cómo emplearla”.

 “La vida del artista es una vida de riego, incertidumbre y, casi siempre, de pobreza. No se escoge; ella lo escoge a uno. Si tienes dudas respecto a cualquiera de estos dos puntos, más vale que salgas por esa puerta ahora mismo”.

 “Siempre había pensado que las viejas estaciones de ferrocarril eran uno de los pocos lugares mágicos que quedaban en el mundo. En ella se mezclaban los fantasmas de recuerdos y despedidas con el inicio de cientos de viajes destinos lejanos, sin retorno. “Si algún día me pierdo, que me busquen en una estación de tren”, pensé”.

 “El tiempo hace con el cuerpo lo que la estupidez hace con el alma. Lo pudre”.

 “Mijail, ¿te acuerdas de aquel día cuando me preguntaste cuál era la diferencia entre un médico y un mago? Pues bien, Mijail, no hay magia. Nuestro cuerpo empieza a destruirse desde que nace. Somos frágiles. Criaturas pasajeras. Cuanto queda de nosotros son nuestras acciones, el bien el mal que hacemos a nuestros semejantes. ¿Comprendes lo que quiero decirte Mijail?”.

Próximo libro: “Ébano”, de Ryszard Kapuściński.

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

Ante todo disculpen la falta de publicaciones, pero la verdad es que no estoy con tiempo para leer.

Les dejo el link a una nota con los principales libros publicados en los últimos años.

https://queleer.com.ve/2014/05/25/que-gran-libro-se-publico-el-mismo-ano-de-tu-nacimiento/

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

Me encuentro leyendo, muy de a poco, “Respiración artificial”, de Ricardo Piglia. Lamentablemente estoy con muy poco tiempo para leer, lo cual tampoco contribuye a que me conecte con la trama, que por cierto no es sencilla.

El libro gira en torno a la familia Ossorio, cuya historia nos remonta a 1850, cuando en el país gobernaba Juan Manuel de Rosas. A través de diferentes generaciones se fue transmitiendo el pasado de Enrique Ossorio, abuelo de uno de los protagonistas, acusado de conspirador en la época de Rosas.

Cien años después de los hechos, el errante y aventurero Marcelo Maggi, familiar político de los Ossorio, se fija como propósito indagar en antiguos papeles familiares y escribir la verdadera historia de este Enrique Ossorio, desconocido e ignorado por muchos.

Para ello contacta a su sobrino, Emilio Renzi, un joven escritor, una especie de alter ego del propio Piglia, quien acaba de escribir un libro sobre la historia familiar, donde el errático tío tiene un rol preponderante.

Me está costando bastante leerlo, no solo por la falta de tiempo, sino porque es algo rebuscado. Hay muchas referencias históricas, más que nada en la segunda parte, y de historia argentina, que no es mi especialidad. Además que cambian las bordadoras y los estilos narrativos, pasando del formato epistolar al diálogo y a la narración en prosa tradicional. Hay permanentes idas y venidas en el tiempo, desde 1800 hasta casi la actualidad.

Quizás no sea el mejor momento para leer un libro así. Creo que requiere más dedicación.

Les dejo un extracto del libro:

“Veo bien el trágico destino que nos espera, sobre todo a usted, Juan Bautista (Alberdi), sobre todo a usted porque lo conozco bien y sé que jamás llegará a transigir. Es de la clase de hombres que no transige y esa clase de hombre, en los tiempos que se avecinan, tendrán dos caminos: el exilio o la muerte. Los otros, y entre ellos algunos que hoy se dicen sus amigos, harán, claro, su carrera. Este país está a punto para eso. ¿Cómo no van a hacer carrera si tienen el campo abierto, toda la pampa para ellos? Van a ganar los que corran más ligero, no los mejores, ni los más honestos, ni los que mejor piensen o quieran a la patria. En cuanto a usted: ninguna gloria le será negada, Juan Bautista, pero tampoco ninguna desdicha”.

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

Les dejo el link a un interesante artículo de La Nación, que explica cómo leer literatura, además de ser un placer personal, puede ser útil en la carrera laboral.

http://www.lanacion.com.ar/2017118-cinco-maneras-en-que-leer-ficcion-sirve-para-hacer-carrera-en-el-trabajo

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

He terminado de leer El extranjero, de Albert Camus (L’Étranger en el idioma original). Lo había leído hace mucho tiempo, estando todavía en la secundaria, y la verdad que no recordaba nada. Quizás porque las reflexiones que aporta el libro eran demasiado complejas para mis 16 años.

El libro nos muestra el interior de Meursault, un joven argelino que sufre la muerte de su madre. “Sufrir” es una forma de decir, porque en realidad Meursault no siente nada, ni por su madre, ni por su novia María, ni por el hombre desconocido que matará unos días después del funeral de su madre, en un caluroso día de verano.
Este pequeña pero preciosa novela, narrada en primera persona por Meursault, nos muestra la esencia de este hombre que transita la vida como un extranjero.

Imperdible. 100% obligatorio leerla.
Próximo libro: “Respiración artificial”, de Ricardo Piglia.

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

Ya he terminado el libro de cuentos de Truman Capote. Algunos ya los había leído en el breve compilado en inglés que leí hace poco, pero los releí en castellano (una lectura totalmente diferente). Otros fueron nuevos.

Muchos son bastante dulces, sobre recuerdos familiares, en pequeños pueblos en el interior de Estados Unidos. Pero cada uno muestra un mundo particular.

El nuevo libro es El extranjero, de Albert Camus. Lo leí hace mucho en castellano, pero ahora quiero leerlo en su idioma original, el francés.

Igual ténganme paciencia, porque no estoy con mucho tiempo para leer.

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

Hoy estoy saliendo de vacaciones, en un periplo que durará tres semanas.

Mi biblo-compañero de esta vez será “Basada en hechos reales”, de Delphine Devigan. Todavía ni lo empecé, así que me lo reservo todo para las vacaciones.

PN932_Basadaenhechosreales_DEFINITIU.inddSaludos.

Mercedes

 

 

Estimados lectores:

He terminado de leer “Mi vida. Intento autobiográfico”, de León Trotsky. En otro post les dejo mis comentarios del libro. Por ahora, les pase una cronología de eventos importantes de la vida de León Trotsky (siguiendo los hechos narrados en el libro):

1818-1883: Vida de Marx, fundador del marxismo, cuyas teorías y propuestas estaban muy en boga en la época de Trotsky, y que aún hoy se siguen escuchando, aunque más minoritariamente.

1879: Nacimiento de Lev Davidovich Bronstein, luego conocido como Trotsky, en Ianovka, una aldea de la Provincia de Ucrania. Su padre era un colono-terrateniente judío. Si bien no era una familia que se pudiera llamar “rica”, sí tenían una posición económica relativamente buena, lo cual fue siempre para Trotsky una especie de karma que tuvo que cargar. Su padre era muy hábil para los negocios, y llego a tener una cantidad considerable de tierras, que explotaba él mismo con sus peones, o prestando algún servicio a otros productores (como la molienda o almacenamiento).

Campo ruso 1900.jpg

De esta infancia en el campo surgen sus primeros contactos con los mujiks (campesinos rusos). Años más tarde sus adversarios dirían que nunca se interesó lo suficiente por el campesino ruso.

1888: Se instala en la ciudad de Odesa con un pariente, para sus estudios.

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Sus orígenes judíos, aunque su familia no era practicante, ya en sus años de joven estudiante lo marcan: había cupos para judíos en las escuelas del Estado.

Si bien era un excelente estudiante, uno de los mejores de la clase, ya en estos años comienzan sus conflictos con las autoridades. Primero, por editar una revista en el colegio (algo que estaba prohibido), luego por una broma pesada a un profesor. Resulta que con sus compañeros le hicieron un “concierto” (hacer ruido en clase), luego del cual varios de sus compañeros lo denuncian como el organizador de la broma (lo que no era exactamente cierto), ocasionando su expulsión transitoria.

Su fuerte decisión de defensa de sus derechos también se vislumbra aquí: apoya al compañero que reclamaba el resultado de un trabajo.

En el último año de escuela entra en contacto con el partido Narodnaia Volia. Su trabajo consistía en difundir libros y publicaciones. Aquí Trotsky hace sus primeras publicaciones de artículos, trabajo que mantendrá a lo largo de toda su vida.

1896: Funda en Nikolaiev su primera organización revolucionaria, la Unión Obrera de la Rusia Meridional. Se ocupaban de reunir obreros de la zona y dar charlas. Su trabajo es interrumpido por las detenciones en masa que ocurren por esos años.

1898: Trotsky sufre su primera detención, pasando una temporada en la cárcel de Nikolaiev.

Contrae matrimonio con otra militante, Alexandra, para no ser deportados por separado a Siberia. Alexandra lo acompañará tres años, y tendrán dos hijas. Su verdadera compañera y amor de su vida será su segunda esposa, Natasha Sedova.

Como decide evadirse de Siberia, consigue un pasaporte falso a nombre de Trotsky, nombre que lo acompañará a lo largo de toda su vida política.

Luego de algunas pequeñas dificultades para escapar, logra cruzar la frontera rusa, dirigiéndose a Viena. Allí conoce a Víctor Adler, líder de la socialdemocracia austríaca.

Mapa Europa 1900.jpg

1902: Se dirige a Londres, donde conoce a Lenín. Luego de un breve tiempo allí se dirige a París.

Ese mismo año distintos revolucionarios fundan el periódico marxista Iskra, con el cual Trotsky colabora escribiendo artículos. En 1903 Lenín propone al joven Trotsky como miembro de la redacción, ya que pretendía así obtener la mayoría estable en el cuerpo directivo.

1903: Se casa con Natasha, su segunda y última esposa.

Luego del II Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, Trotsky se separa de Lenín y de la mayoría (bolcheviques) pasando a representar a una minoría de revolucionarios (mencheviques). Este será un punto clave para la historia rusa, ya que estas dos facciones disputarán durante muchos años. Trotsky, sin embargo, volverá pronto a las filas de Lenín.

Después de una estadía en Finlandia, vuelve a Rusia en 1905, momento en que se produjo la primera revolución ruso, preludio de la del 17, que elevaría a los revolucionarios en el poder.

1905: Funda con los mencheviques el periódico Natchalo (que significa “comienzo”), que competía con el Novaia Jizn, de Lenín y los bolcheviques. En este período Trotsky realza mítines de obreros, se comienzan a delinear los que después se conocerán como soviets (asamblea de trabajadores).

Su trabajo se ve interrumpido por una nueva detención y posterior juicio y deportación a Siberia. Sin embargo, en el camino a la deportación logra escapar con un cochero borracho en un coche tirado por renos. Así logra la evasión a Finlandia.

Su nombre comienza a ser conocido en la sociedad rusa y fuera de ella. Prueba de ello es que Trotsky recibe elogios, nada más y nada menos que del reconocido escritor ruso Máximo Gorki.

Durante esta segunda emigración, que será bastante más larga, Trotsky conoce varios países de la región, y observa de manera directa y a través de los periódicos el creciente chovinismo que imperaba. Este es un nacionalismo extremo, exaltando las bondades del propio país. Ya se ven aquí los gérmenes de la Primera Guerra Mundial.

1908: Funda en Viena el periódico Pravda. Una ironía del destino es que ese mismo nombre tendrá el periódico ultra oficialista de Stalin, muchos años después.

1912-13: Viajó por Serbia, Bulgaria y Rumania, que ya preanunciaban la guerra.

1914: Unos días después del asesinato en Sarajevo de Franz Ferdinand, heredero de la corona austrohúngara, es asesinado Jean Jaurès, un político socialista francés. Trotsky le da a este episodio más relevancia que a la muerte del austríaco.

El comienzo de la Guerra (1914) lo encuentra a Trotsky precisamente en Viena. La familia decide trasladarse a París, de donde es expulsado unos meses después, ya que el Zar ruso era aliado de Francia en la guerra (Trotsky era una permanente amenaza para el oficialismo ruso).

De Francia es expulsado a España, y luego a Estados Unidos, contra los deseos de Trotsky.

En Estados Unidos vislumbra el avance y futuro liderazgo mundial que tendrá el país. Subsistema, como a lo largo de toda su vida, escribiendo artículos para diferentes publicaciones (se lo ha acusado de muchas cosas, especialmente durante su estadía en EEUU).

1917: Revolución Rusa. Con las primeras noticias de las revueltas, Trotsky vuelve a su país, al igual que muchos expatriados. La vuelta no será fácil; en su paso por Canadá es detenido y destinado a un campo de concentración de prisioneros alemanes.

Revolución Rusa.jpg

21/7/1917 – 8/11/1917: Kerensky ejerce como Presidente Provisional de la URSS. Kerensky había participado en el derrocamiento del Zar.

Luego de la Revolución, llegado finalmente Trotsky a Rusia, y depuesto el gobierno provisional, comienza al período de la guerra civil rusa, entre los bolcheviques (ejército rojo) que están en el poder, y “los blancos”, que representan a los opositores (zaristas, anarquistas y mencheviques).

Trotsky es primero designado en Asuntos Extranjeros, y luego en el Comisariado de Guerra.

1918: Trotsky lidera las negociaciones que concluyen en la paz de Brest-Litovsk, entre Rusia, Alemania, el Imperio Austrohúngaro, Bulgaria y el Imperio Otomano, que puso fin a la participación de la URSS en la Primera Guerra Mundial. Por este tratado Rusia perdió territorios, algunos de los cuales serían recuperados al terminar la Guerra.

Salida Rusia de la guerra, podía concentrarse en sus conflictos internos. Trotsky aquí también tuvo una importante participación. Se lo recuerda por el tren que utilizaba, recorriendo el país de punta a punta, llevando provisiones a las tropas, y también apoyo moral (había desánimo entre algunos soldados y oficiales, desorganización y preocupación por el futuro).

Entre 1919 y 1920 el foco pasa a ser más la situación económica, ya que se empieza a ver deterioro y malestar en la población. Por ejemplo, el estado de los trenes era crítico.

En este marco continúan surgiendo conflictos, como el de Kronstadt, que terminó en la aniquilación de todo un poblado anarquista, conflictos sindicales y desacuerdos internos entre los dirigentes.

Trotsky en este tiempo sostuvo siempre la necesidad de que la Revolución se ampliara, que se transformara en internacional (de aquí la relevancia de la Internacional Comunista). Sin embargo, toda otra ala del partido, con Stalin a la cabeza, sostenía la Revolución en un solo país.

1920: Lenín sufre su primer ataque de salud, que lo mantiene un tiempo sin trabajar (no podía hablar ni moverse).

A partir de entonces, se observa una creciente burocratización en el Estado y en el partido, a la cual Trotsky se opone fuertemente, apoyado por Lenín. Comienza a surgir lo que luego será la troika que gobernará el país: Stalin, Zinoviev y Kamenev.

1924: Muere Lenín.

1926-1927: Se consolida la Oposición al gobierno que comienza a dirigir Stalin. El líder de esta Oposición será Trotsky pero con el apoyo de una gran cantidad de compañeros, la mayoría de los cuales en los años siguientes sería asesinada por Stalin.

Leon Trotsky

1927: Trotsky es deportado a Asia Central, prácticamente aislado totalmente (los periódicos le llegaban con semanas de retraso y las comunicaciones eran interceptadas). Con él y su esposa viaja su hijo mayor, que será una ayuda invalorable para su padre.

1928: Recibe un ultimátum: debe cesar su oposición o sufrir el aislamiento. La consecuencia será la deportación a Constantinopla, instalándose en la isla de Prinkipo, desde donde escribe el libro que leí.

1932: Al volver de un viaje encuentran su casa incendiada. Al poco tiempo le quitan la nacionalidad. En este nuevo escenario resulta peligroso seguir en Turquía. Deciden instalarse en Francia, aunque con la prohibición de acercarse a París.

1936: Pierde el apoyo del gobierno francés y debe partir para Noruega. Allí lo acusan de planear un complot terrorista Yves nuevamente expulsado.

1936: Es deportado a México, donde lo reciben Diego Rivera y Frida Kahlo.

1937: Se lleva a cabo en EEUU un proceso de investigación de las actuaciones de Trotsky, acusado de complotar contra la URSS, en favor de los alemanes. Se forma una Comisión de Investigación, presidida por el pedagogo norteamericano John Dewey. Luego del proceso se lo declara inocente.

1938: Se entera de la muerte de su hijo mayor, a quien él más apreciaba por su compañía no solo como hijo, sino como compañero de militancia. En distintos años y por causas diferente, Trotsky sufrió la muerte de sus cuatro hijos.

1939: Un nieto, hijo de una de sus hijas ya fallecidas, se va a vivir con él a México.

Trotsky y esposa.jpg

1940: Sufre un fallido atentado, coordinado por el pintor Siqueiros. Ese mismo año, el 21 de agosto, se produce un segundo atentado, mucho más planificado, que concluye con el asesinato de Trotsky. Se trató de un infiltrado en la vida privada de Trotsky: un hombre de orígenes inciertos se pone en pareja con la hermana de la secretaria de Trotsky, vive con ella tres años, para luego instalarse en México, cerca del revolucionario, visitándolo diariamente. Luego se descubrió que el asesino era un español: Ramón Mercader, y el instrumento que utilizó para cometer el crimen fue un piolet (instrumento utilizado en alpinismo).

Estimados lectores:

En un homenaje al reciente fallecido Ricardo Piglia, escrito por Carlos Gamerro, publicado hoy en el suplemento Ideas de La Nación, encontré este extracto que quiero compartirles:

Hay una fábula de Virginia Woolf que no me canso de repetir, seguramente porque me gustaría que fuera cierta. Llega el día del Juicio y los abogados, los conquistadores, los estadistas suben al cielo a obtener sus recompensas. Detrás de ellos llegan los lectores, con sus libros bajo el brazo, y al verlos el Todopoderoso se vuelve hacia San Pedro y le dice, no sin envidia (un detalle encantador, el de esa divina envidia): “Ellos no necesitan recompensa alguna. No tenemos nada para darles. Vienen con sus libros”. No nos cuesta demasiado, a esos bichos raros que somos los lectores, imaginar el paraíso bajo la forma de una biblioteca, y la eternidad como la oportunidad de leer todos los libros que no hemos podido leer en vida. Tampoco nos es difícil imaginarlos a Borges y a Piglia sentados lado a lado, leyendo en silencio, en sus sillones celestes. Y muy cada tanto levantando la vista de sus lecturas para dirigirse, el uno al otro, una callada sonrisa.

El artículo, que concluye con este extracto que les dejé, aborda las diferencias entre Borges y Piglia, y algunos escritores más, en relación a sus autores de referencia y sus lecturas.

Les dejo el link al artículo: https://www.google.com.ar/amp/www.lanacion.com.ar/1975282-ricardo-piglia-el-escritor-como-el-lector-mas-generoso/amp/1975282.

Saludos.

Mercedes