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Tag Archives: Marina

Estimados lectores:

En el día de ayer he concluido “Marina”, de Carlos Ruiz Zafón. Antes de ofrecerles mis comentarios sobre el libro, quisiera ampliar la descripción de la trama, ya que lo que surge de la contratapa me parece muy limitado.

La historia

En la Barcelona de 1980, los errantes paseos de Óscar, un joven estudiante de internado, lo llevan a conocer a Marina, quien vive con Germán, su enfermo padre, en una antigua mansión señorial, hoy abandonada.

Óscar y Marina se dedicarán sin desearlo a develar el misterio que se esconde entre las callejuelas de Barcelona, que gira alrededor del cementerio de Sarriá, de macabras marionetas que parecen vivas, de olores perturbadores y de una siempre presente mariposa negra.

Para lograrlo deberán ingresar al mundo de Mijail Kolvenik, un científico e inventor, muerto en 1948, rodeado de extrañas circunstancias.

Si bien Marina es protagonista de la historia, y quien le da nombre al libro, la trama no pasa por ella. O quizás sí… Porque siguiendo a las mariposas negras, Óscar y Marina desarrollarán una amistad propia de aquellas almas solitarias que solo buscan compañía.

Comentarios

Ruiz Zafón nos intenta presentar en “Marina” una reflexión sobre la vida y la muerte, la soledad y la compañía, pero enmarcada en una historia que, a mi criterio, podría ser mucho más rica.

Quizás el problema es que esperaba otra cosa, una narración más parecida a la de “La sombra del viento”, y una historia más profunda y compleja. En “Marina”, en cambio, me encontré con una historia extraña, con giros predecibles, toques de surrealismo poco creíbles y algunas imágenes muy trilladas, como la de la misteriosa mujer con velo en el cementerio.

Tampoco me convenció el final, porque fuerza una reflexión, pretendiendo dejarnos pensando luego de esta bizarra historia.

Citas

“¿Qué clase de ciencia es ésa que es capaz de poner un hombre en la Luna pero incapaz de poner un pedazo de pan en la mesa de cada ser humano?”.

 “A lo mejor el problema no está en la ciencia, sino en quienes deciden cómo emplearla”.

 “La vida del artista es una vida de riego, incertidumbre y, casi siempre, de pobreza. No se escoge; ella lo escoge a uno. Si tienes dudas respecto a cualquiera de estos dos puntos, más vale que salgas por esa puerta ahora mismo”.

 “Siempre había pensado que las viejas estaciones de ferrocarril eran uno de los pocos lugares mágicos que quedaban en el mundo. En ella se mezclaban los fantasmas de recuerdos y despedidas con el inicio de cientos de viajes destinos lejanos, sin retorno. “Si algún día me pierdo, que me busquen en una estación de tren”, pensé”.

 “El tiempo hace con el cuerpo lo que la estupidez hace con el alma. Lo pudre”.

 “Mijail, ¿te acuerdas de aquel día cuando me preguntaste cuál era la diferencia entre un médico y un mago? Pues bien, Mijail, no hay magia. Nuestro cuerpo empieza a destruirse desde que nace. Somos frágiles. Criaturas pasajeras. Cuanto queda de nosotros son nuestras acciones, el bien el mal que hacemos a nuestros semejantes. ¿Comprendes lo que quiero decirte Mijail?”.

Próximo libro: “Ébano”, de Ryszard Kapuściński.

Saludos.

Mercedes

Estimados lectores:

Lamentablemente tuve que abandonar a Piglia. Como ahora estoy con poco tiempo para ser constante con la lectura, prefiero dejarlo para otro momento.

Para llenar el vacío que siento por la falta de un biblocompañero, busqué en la biblioteca y encontré “Marina”, de Carlos Ruiz Zafón. Instantáneamente me pareció perfecto para este momento: es un libro muy breve y la forma de escribir del español es atrapante. ¡Imposible no engancharse!

Marina.jpg

Según la contratapa:

“Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío”.

En el comentario que introduce la obra, Ruiz Zafón nos explica que Marina es su libro preferido, escrito a sus 33 años, entre 1996 y 1997, cuando, según él mismo explica, sintió que su primera juventud se le estaba escapando de las manos.

Marina fue una especie de despedida de las novelas para jóvenes. Es por lo tanto una novela muy personal, que sigue presente en la memoria del autor, aún después de tantos años.

Saludos.

Mercedes